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Daniel Servitje / El panadero que adora la integridad

05 May 2013

Integridad. Es la principal cualidad que un líder debe tener, o al menos una de las más importantes para Daniel Servitje, director general
de Grupo Bimbo.

Integridad. Es la principal cualidad que un líder debe tener, o al menos una de las más importantes para Daniel Servitje, director general de Grupo Bimbo.

Fuente: Grupo Reforma

Autor: Mariana Alvarado del Real

México, D.F. a 5 de mayo de 2013.- Este capitán de 55 años de edad destacó por ser quien líderes del País perciben como el más enfocado en cuidar la responsabilidad social y los valores entre los jefes de industria mexicanos, de acuerdo con una encuesta elaborada por Grupo Reforma. Es también quien en términos generales, ocupa el segundo lugar como el industrial más admirado.

Servitje atiende semanalmente a más de 2.2 millones de clientes, en una dinámica que involucra tareas de conservación de tierra cultivable, para hacer sustentable el negocio.

Para hacerlo requiere de liderazgo que a su juicio, debe incluir inquietud, perseverancia y disposición extrema para el trabajo.

Hombre de trato sencillo a quien no le gustan las fotos, dice admirar a Claudio X. González y considera que hoy el mundo es más competido para las nuevas generaciones, "lo que implica no bajar la guardia".

Una persona como usted, con tantas actividades, con la internacionalización de su compañía, tiene mucho que hacer todos los días, pero ¿cuáles son las tres actividades que están todos los días en su agenda? Yo diría que la primera, evidentemente, es darle un beso a mi mujer si estoy en México, si no, conectarme con ella, con mi familia, con mis hijos. Trato de hacer ejercicio todos los días de alguna manera, y estar conectado con el negocio, con lo que está pasando en el mundo, no diría que 24-7, pero diríamos que casi 17-7. Porque evidentemente que hoy las cosas pasan en cualquier momento y en cualquier lugar.

Darle un beso a su mujer e hijos, en eso le ayuda la tecnología, ¿qué le gusta más Skype o Facetime? Facetime yo diría.

¿Le gusta la tecnología? No soy "techie" pero me gusta aprovechar, me facilita el trabajo, la vida.

De todo lo que tiene que hacer todos los días, ¿qué es lo más demandante como director? Lo que más demanda mi esfuerzo son los viajes. Tener que atender los negocios de la empresa en 19 países implica viajar, salir mucho tiempo fuera de la casa, ajustarse a los distintos horarios y al final de cuentas en el viaje uno tiene que seguir manteniendo el trabajo del día al día de la oficina. Hoy ya la oficina está en donde uno está.

En eso le ayuda la tecnología... Te ayuda y te la complica, porque no te puedes liberar de lo que está pasando en tu trabajo.

¿Qué es lo más gratificante? Tener la oportunidad de construir marcas, un negocio que trascienda las fronteras. Los espacios que anteriormente requerían de mucho tiempo para poder realizarlos ahora los puede uno capitalizar en menor tiempo, y los espacios se acortan finalmente con la propia tecnología y la facilidad que uno tiene ya para hacer negocios en la globalización.

¿Qué siente al ver sus productos en todo el mundo? Nos da mucho gusto por un lado, y también es una gran responsabilidad. Porque cada vez tenemos la oportunidad de servir a más clientes, a más consumidores. Nosotros atendemos cada semana más de 2.2 millones de clientes diferentes con toda nuestra red de distribución, y eso es una gran responsabilidad, pero también es parte de las oportunidades que se nos presentan en este liderazgo de la industria en donde estamos.

¿Cuál cree usted que debe ser la principal cualidad de un líder? Yo diría que la integridad es para mí la base sobre la que se puede construir todo. El pensar, el decir, y el hacer en la misma línea; como líderes que a mi me gustaría tener en la empresa, son personas en las que yo pueda confiar. Y la integridad es la base de la confianza.

¿Teniendo esa cualidad se pueden desarrollar las otras necesarias? Pues no diría que es la única que uno quiere tener en los líderes, pero es sobre la que puedes empezar a construir. En el mundo de los negocios es muy importante que los líderes sean inquietos, que sean perseverantes, que estén dispuestos a trabajar mucho, que tengan una inteligencia emocional y que particularmente, en el ámbito de su función, busquen el negocio que quieran desarrollar y las oportunidades comerciales o financieras que se presenten.

Su empresa, como la de otros tiene presencia mundial, ¿a quiénes de sus colegas admira? Creo que hay grandes empresas como Femsa, como mismo Cemex, Lala, hay muchas empresas que creo que están también haciendo esfuerzos de internacionalización como nosotros, y bueno, vamos abriendo camino a muchas otras empresas mexicanas.

El panadero que adora la integridad

¿Y a qué empresarios admira? Pues yo diría que esas mismas empresas, sus capitanes, sus directores generales, sus presidentes de consejo. Somos colegas, todos estamos en el mismo negocio. Don Claudio González diría que es una de las personas que admiro mucho.

¿Alguna anécdota que recuerde con él? Compartimos experiencias como líderes empresariales, y creo que él y otros más, tienen mucha capacidad de interacción, de entender el momento que vive el País y cómo podemos apuntalar o apoyar a nuestro País como sector privado. Yo diría que ellos me han enseñado mucho y he podido contribuir con ellos en la medida de lo posible.

Ha tenido muchos retos, logros en su carrera, ¿qué ha sido lo más difícil? En lo personal yo diría que los años de la reconversión tecnológica que hicimos y de reestructura años atrás en México, fueron años difíciles porque partíamos de una cultura que tuvimos que modificar y con dificultad también en alcanzar los resultados financieros. Pero bueno contamos con el soporte y el apoyo del Consejo de Administración y tiempo después los resultados se fueron dando y las aguas se reencauzaron.

Muchos jóvenes se están graduando de las universidades, ¿qué consejo le daría a estos jóvenes? Si yo comparo la proporción de universitarios de cuando yo me gradué, con la que hoy se está graduando, diría que hoy el mundo es mucho más competido para las nuevas generaciones que lo que fue para nosotros. Esto requiere que los jóvenes no vayan a bajar la guardia, que tengan mucha claridad en sus expectativas. Evidentemente el mundo ha cambiado mucho y hoy en la información, la agilidad es mayor que la de antes.

El piso se ha puesto de alguna manera más plano en muchos sentidos, pero no es esto una excusa para bajar la guardia. Se habla por ahí de que el éxito es 1 por ciento inspiración, y 99 por ciento transpiración, y yo creo que esta es la realidad. Los jóvenes tienen la vida por delante y creo que están entrando en un momento en el que en México se está presentando una situación muy favorable. Hay que aprovecharla porque las oportunidades se van, pero ojalá y que lo hagan con mucho profesionalismo, con mucha madurez y hay que decirlo así, con mucho trabajo.

¿Hay algo que le habría gustado que le dijeran cuando estudiaba y que le gustaría que los jóvenes tomen en cuenta? Que hubiéramos tenido la capacidad de aprender y de reaprender más rápido. Particularmente en la globalización uno tiene que enfrentarse con entornos muy diferentes. En nuestro caso con consumidores, con clientes, con competidores muy diferentes, entonces los paradigmas con los que uno se forma, no son necesariamente los que uno va a encontrar en otros mercados. Si uno tiene esta capacidad de analizar la situación que se está presentando y adecuarse al entorno, va a tener más capacidad que si repite un mismo modelo.

El panadero que adora la integridad

En el tema de responsabilidad social, ahora que tiene más presencia en más países, ¿Qué idea tiene para poder llevar y mantener mejores prácticas? Tenemos un programa que le llamamos Sembrando Juntos, que es nuestra estrategia, nuestra orientación, materia de sustentabilidad, de responsabilidad social, y cubre varios pilares. Uno son los temas relacionados al medio ambiente, al planeta, otros son relacionados a los colaboradores, otros tienen que ver con el tema de la salud. Y otros también tienen que ver con comunidad, de gobierno corporativo.

En cada uno de ellos tenemos líneas de acción, tenemos una medición también como empresa pública que hacemos con un órgano de auditoría, de revisión internacional, y lo que buscamos es avanzar en todos esos aspectos. Diría que vamos caminando en nuestro plan de responsabilidad corporativa, en algunos países como probablemente México, estamos ya más avanzados. En otras operaciones, que son de más reciente ingreso, vamos buscando trabajar primeramente hacia adentro de la empresa y luego ya en otros aspectos del propio programa. Estoy satisfecho con lo que se está haciendo.

El año pasado en el Foro Económico Mundial usted mencionó una potencial crisis alimenticia como un reto, ¿qué hace su empresa para contribuir a evitarla? Tenemos algunos proyectos de trabajo con nuestros proveedores. Concretamente una parte en la que hemos trabajado es un compromiso para que nuestros proveedores de aceite de palma estén certificados de forma tal, que ayuden a no deforestar las áreas donde cultivan la palma y que se lleven a cabo con criterios de sustentabilidad.

Lo mismo hemos estado haciendo con otros proveedores, proveedores de otras materias primas, de otros insumos, y en general a todos nuestros proveedores les pedimos, aquí en México, por ejemplo, que nos acompañen en esfuerzos de certificación de industria limpia. Aquí en México particularmente también participamos en un grupo que junto con la Secretaria de Agricultura, las empresas y los productores, tratamos de identificar acciones en varias ramas de la actividad agropecuaria con buenos resultados.

Su familia comenzó con el negocio, usted lo continúa, ¿pero aquellos jóvenes que no vienen de familia empresarial pueden empezar desde cero y llegar a tener una gran empresa? Creo que hoy las condiciones están más propicias, precisamente porque la economía va bien, porque el País está abriéndose en muchos sentidos y la misma revolución tecnológica aplana muchas condiciones. Creo que el tema es cómo los va a aprovechar cada quien y qué es lo qué pueden hacer para potenciarse. La medida del éxito también va a ser diferente para cada quien y yo creo que el éxito no hay que medirlo necesariamente en el tamaño del negocio o los logros financieros, sino básicamente en la capacidad de realizar su propio sueño.

Cuando termina su día y llega a casa a descansar, ¿qué hace? ¿qué le gusta hacer en su fin de semana? Estar con la familia, con los amigos. Me gusta hacer ejercicio.

Las estrellas, alineadas para México... y para Bimbo

Daniel Servitje conduce una panadería gigante que además vende dulces y cuyas ventas crecieron más de 140 por ciento en 5 años. Cerró el 2012 con ingresos por más de 170 mil millones de pesos y en el 2013 esa cifra podría superar el equivalente a todo el Producto Interno Bruto de una nación como Honduras.

La visión que le concede su propia empresa que ya participa en 19 países, se complementa con la que obtiene como consejero de la enorme regiomontana Femsa y de los tips financieros que obtiene con una silla en el consejo de Banamex.

¿Cómo ve a México actualmente? Creo que como muchos mexicanos más estamos muy esperanzados, muy optimistas del momento que estamos viviendo. Creo que las estrellas se están alineando y que la perspectiva de México en el mundo también está cambiando rápidamente. Creo que esto es una oportunidad y también es una responsabilidad.

Oportunidad en el sentido de capturarla, de crecer la economía, de beneficiar a los mexicanos, de traer más inversión. Y la responsabilidad es de que podamos hacer estos cambios de una manera ordenada, acompañándolos como parte de la sociedad, con mucho diálogo, con mucho entendimiento para que podamos llevar a México al estado, al nivel que todos queremos.

Es muy importante también que no vayamos a perder piso, que tengamos mucha humildad en entender el momento, porque otras veces nos ha pasado en la historia de México que hay épocas buenas y épocas malas, y si queremos que esto sea duradero y sostenible, pues a mí me parecería que tenemos que tener cuidado de que no nos vayamos a ir por la borda.

El manejo macroeconómico que se ha dado en México, desde hace muchos años, es un ejemplo de la forma como yo creo que queremos que se den las cosas en México, con mucha continuidad, mucha estabilidad, con mucho profesionalismo y creo que estamos en esa dirección.

El panadero que adora la integridad

¿Confía en que México podría llegar a ser una potencia? Creo que hay que ver que esto va a tardar tiempo. Creo definitivamente que en estos siguientes 15, 20 años, tenemos la oportunidad de salir, de pasar a ser un País desarrollado, pero va a implicar mucho trabajo y mucho esfuerzo. Y también viene a cuento porque estamos en este momento con un bono demográfico que tenemos que aprovecharlo, porque si no lo aprovechamos, ese bono demográfico se nos va a revertir y vamos a tener una economía que va a gravitar en menos personas que van a estar trabajando. Entonces estos 15, 20 años, son espectaculares en la posibilidad de hacer cambios trascendentes para el País, que nos permitan darle un mejor nivel de vida a todos los mexicanos, una sociedad mas prospera, más justa, pero no va a ser de un día para otro, ni sin mucho esfuerzo.

¿Existe un fuerte liderazgo en México para poder llevar al País en este camino? Creo que el reflejo de lo que se habla de México en el mundo es precisamente por el buen sabor de boca que se está viviendo de los cambios, de la colaboración política que hay y del liderazgo que hay de nuestro Presidente. Creo que el buen manejo de la economía durante muchos años, la labor también que está haciendo la sociedad en muchos sentidos y la propia Iniciativa Privada, apuntalan todo esto en una misma dirección.

Como dice usted, se alinean las estrellas. Su empresa es ya la más importante de panificación en el mundo. Es un gran reto ¿cómo se siente? Evidentemente que hay que ver el futuro con optimismo y hay que encontrar uno ya en particular en la empresa las oportunidades que se le están presentando, y también manejar las cosas con prudencia, con cuidado, porque pues no podemos desbordarnos. La empresa tiene también muchas oportunidades por resolver en su situación actual y tenemos que trabajar en corregirlas.

Daniel Servitje Montull

Dirige el negocio familiar desde 1997. En 2010 convirtió a Bimbo en la mayor panificadora del mundo con la compra de Sara Lee en Estados Unidos. En los últimos 8 años ha casi triplicado las ventas del grupo, de 4 mil 670 millones de dólares en 2004 a 13 mil 100 millones en 2012. Tiene un MBA de Stanford. A partir de julio de 2013 sustituye a Roberto Servitje Sendra en la presidencia del Consejo de Grupo Bimbo.